Desde
que la reina Isabel II ordenara su creación en 1867,
el MuseoArqueológico
Nacional ha
sido testigo de los múltiples cambios surgidos del desarrollo de las
nuevas tecnologías. Estos cambios permiten: emplear nuevas formas
para exponer sus contenidos y elaborar un lenguaje narrativo adaptado
a los nuevos recursos de los que disponen museos y exposiciones.
Las
posibilidades que ofrecen los avances tecnológicos son infinitas y,
si se aprovechan debidamente, se puede hacer una verdadera
reconstrucción de la historia de la forma más simple, real y
atractiva posible. Usados como complemento y apoyo de las muestras
presentes en los museos, o como una nueva técnica de narrar los
acontecimientos relacionados con el tema central exhibición, pueden
ser los grandes aliados del personal técnico (museólogos) que
trabaja en las diferentes funciones que existen en un museo (gestión,
documentación, investigación, difusión, conservación, exposición,
etc.)
El
desarrollo de las nuevas tecnologías ha revolucionado el campo de la
museología, ya que permite expresar términos complejos de forma
gráfica, facilitando su comprensión, o mostrar la evolución
detallada de un fenómeno transcurrido en un largo periodo de tiempo
con la mayor sencillez posible. A su vez, mediante el apoyo de
recursos visuales o sonoros se posibilita crear una narrativa que no
fatigue al espectador, que lo envuelva y lo traslade a la realidad
que trata de mostrar el museo o exposición.
Recurso audiovisual que facilita la introducción a las salas de Prehistoria del Museo Arqueológico Nacional
Nuevas
formas de percibir la historia
Se
puede conseguir un acercamiento entre el espectador y la historia a
través de todos nuestros sentidos, no solo la vista. Para amenizar
el relato, que la experiencia sirva para el aprendizaje de unos
hechos ya pasados y que la adquisición del conocimiento del tema, a
través de la exposición, sea real, se deben añadir todos los
recursos audiovisuales de los que se dispone. Se trata de brindar a
los visitantes la oportunidad de interactuar con la exposición, más
allá de la mera observación.
¿
Qué recursos se destinan a ello ?
Los
recursos audiovisuales son los elegidos, principalmente, para
sintetizar la información relacionada con determinado tema y cuya
complejidad requiere de una explicación clara, detallada y simple,
lo que habitualmente se consigue mediante recursos gráficos. El
sonido de estas piezas también es muy importante para conseguir
envolver al espectador en la historia que tratamos de transmitir.
La
escenografía, como recurso, se usa para facilitar la inmersión en
la historia mediante la experiencia. En definitiva, tratan de
trasladarnos al lugar de los hechos que se describen. Un
ejemplo de ello sería una de las salas del Museo Goya en el que la
escenografia, junto a los recursos audiovisuales y los efectos de la
iluminación, consigue transportarnos a los acontecimientos del 3 de
Mayo en Madrid.
Audiovisuales inmersivos para museos y espacios singulares. VIDEAR
Los
recursos interactivos, permiten que el espectador se pasee por la
historia logrando que la experiencia sea mucho más completa y
fructífera.
En
definitiva, se trata de que la visita al museo o exposición sea lo
más lúdica posible, que nos aporte mayores conocimientos y que el
público deje de ser un simple espectador pasivo.
Mireia LopezSa
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