Rompiendo
esquemas
Debo
confesar, y confieso, que la primera vez que entré a las clases de
piragüismo cometí un grave error. Y me pesa. Hombre trajeado, con
semblante serio, espera pacientemente a que todos estemos sentados,
callados y pendientes. Nunca sabes qué te vas a encontrar. Y
sentencio: - ¡Menudo peñazo nos espera con este hombre! Hay pocas
cosas que me molesten más que los prejuicios. Y este pobre hombre,
callado, paciente y desconocido acababa de ser juzgado. Por las
pintas, ni más ni menos. Y lo peor, por mi.
Nos
son pocas las veces que he criticado que algún cuello blanco me
mirara por encima del hombro por mis pintas. Que suelen ser 'bambas',
vaqueros y chaqueta del Decathlonus (no
queremos publicidad en nuestras líneas). Y sin embargo, en
este momento soy yo la que sentencio. Y, cómo no, hice mal. Lección
aprendida. ¿Cómo vas a juzgar el libro por la portada?
En
ese momento estaba serio, seguramente meditando en como empezar la
lección de piragüismo para unos 'pollitos' que nada saben de ese
mundo y a punto están de romper el cascarón. ¡Qué miedo!
El
aspecto más positivo de esta
asignatura, y la forma de impartirla, es el contacto con los
invitados.
Es una manera diferente de
dar clase que nos
ha permitido escuchar el relato, en
primera persona, de varios
comunicadores
que se mueven en el entorno de
trabajo en el que pronto
vamos a tener que desarrollarnos como profesionales. Algo
imprescindible en un momento
de grandes decisiones.
En
lo referente al contenido de la asignatura,
que no tiene nada que ver
con lo esperado, es una forma diferente de aprender, con la que
realmente hemos aprendido y que tiene una aplicación en nuestros
futuros profesionales.
Las
tareas semanales son muy
asequibles. Tienen una extensión correcta, te 'obligan a moverte' y
a escribir periódicamente y de forma pública sobre todo tipo de
temas. Quizá echo de menos la libre
elección de los temas sobre los que escribir y la
corrección de las prácticas con el fin de saber en que debemos
mejorar, siendo esta una de las áreas de mejora
de la asignatura. Por otro lado, entiendo lo complicado que sería
corregir tal volumen de prácticas y que este no es el planteamiento
de los ejercicios.
El método de evaluación me parece correcto. Da opciones para que aquellos que no pueden seguir las clases día a día tengan la posibilidad de aprobar la asignatura y se valora en función del esfuerzo mostrado durante el cuatrimestre.
El método de evaluación me parece correcto. Da opciones para que aquellos que no pueden seguir las clases día a día tengan la posibilidad de aprobar la asignatura y se valora en función del esfuerzo mostrado durante el cuatrimestre.
Cómo
ya he confesado, al principio me sentí reticente. No me creía capaz
de aprender el noble arte del piragüismo. Sin embargo, poco a poco
fui sintonizando con la materia, los métodos y el profesor. Y no se
puede decir que, cómo ya he explicado, no aprendiera desde el primer
minuto.
¡Qué
asco dan los prejuicios!
Fdo. un 'pollito' con miedo
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